
Artículo Original
Humus de lombriz como alternativa soberana para duplicar el rendimiento del maní sin agroquímicos
Worm compost as a sovereign alternative for doubling peanut yields without agrochemicals
Marisol Rivero-Herrada 1*
mrivero@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-2279-0571
Juan José Reyes-Pérez 1
jreyes@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-5372-2523
Carmen Victoria Marin-Cuevas1
cmarin@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0000-0002-8128-9170
Bryan Joe Manzo-Castro 2
bmanzoc@uteq.edu.ec
https://orcid.org/0000-0001-8222-7185
1Universidad Técnica Estatal de Quevedo, Los Ríos, Ecuador.
2Investigador Independiente, Quevedo, Ecuador.
*Autor para correspondencia: Marisol Rivero-Herrada, E-mail: mrivero@uteq.edu.ec
Cita sugerida (APA, séptima edición)
Rivero-Herrada, M., Reyes-Pérez, J. J., Marin-Cuevas, C. V. & Manzo-Castro, B. J. (2026). Humus de lombriz como alternativa soberana para duplicar el rendimiento del maní sin agroquímicos. Universidad y Sociedad 18(4). E6184.
Resumen:
Los bajos rendimientos que se obtienen en el cultivo de maní se deben al uso de prácticas agrícolas convencionales deficientes, el uso de bioestimulantes se constituye como una posible estrategia para incrementar los rendimientos. El objetivo de la investigación fue evaluar el efecto de la aplicación de BioCompost y humus de lombriz en el cultivo de Arachis hypogaea L. (maní). Se utilizó un Diseño de Bloques Completos al Azar (DBCA) con arreglo factorial A x B + 1, el Factor A: los abonos orgánicos (BioCompost y Humus de lombriz), el Factor B las dosis (1000 kg ha-1, 1500 kg ha-1, 2000 kg ha-1) más un control sin aplicación, en total fueron siete tratamientos. Los resultados mostraron que el tratamiento (Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹) presentó el mayor crecimiento vegetativo, con alturas de 26,88; 37,00 y 49,95 cm a los 30, 50 y 70 días, respectivamente, y tuvo la floración más temprana (38 días). En cuanto a el rendimiento y sus componentes, se registraron en este mismo tratamiento Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻: 25 vainas por planta, 46 granos por planta, una longitud de vaina de 4,38 cm y el mayor rendimiento con 3255,75 kg ha⁻¹. Estos resultados evidencian que los abonos orgánicos mejoran el crecimiento, rendimiento del cultivo de maní en condiciones agroecológicas. La adopción del humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹ optimiza la productividad del maní y fortalece la soberanía alimentaria de las comunidades rurales al democratizar el acceso a una fertilización eficiente y ambientalmente sostenible.
Palabras clave: Producción, Sostenible, Orgánico, Agroecológico.
Abstract:
The low yields obtained in peanut cultivation are due to the use of poor conventional agricultural practices; the use of biostimulants constitutes a possible strategy to increase yields. The objective of this research was to evaluate the effect of applying BioCompost and worm humus on the cultivation of Arachis hypogaea L. (peanut). A Randomized Complete Block Design (RCBD) was used with an A x B + 1 factorial arrangement. Factor A: organic fertilizers (BioCompost and Worm humus); Factor B: doses (1000 kg ha⁻¹, 1500 kg ha⁻¹, 2000 kg ha⁻¹) plus a control without application, totaling seven treatments. The results showed that the treatment (Worm humus at 2000 kg ha⁻¹) presented the greatest vegetative growth, with heights of 26.88, 37.00, and 49.95 cm at 30, 50, and 70 days, respectively, and had the earliest flowering (38 days). Regarding yield and its components, this same treatment (Worm humus at 2000 kg ha⁻¹) recorded: 25 pods per plant, 46 grains per plant, a pod length of 4.38 cm, and the highest yield at 3255.75 kg ha⁻¹. These results show that organic fertilizers improve the growth and yield of peanut crops under agroecological conditions. The adoption of worm humus at 2000 kg ha⁻¹ optimizes peanut productivity and strengthens the food sovereignty of rural communities by democratizing access to efficient and environmentally sustainable fertilization.
Keywords: Production, Sustainable, Organic, Agroecological.
Recibido: 11 de abril del 2026
Aceptado: 25 de julio del 2026
Introducción
El cultivo de Arachis hypogaea L. es una oleaginosa de alta importancia nutricional y económica, ampliamente valorada por su versatilidad en la alimentación humana. Su consumo puede realizarse en diversas formas: cocido, tostado, con o sin aditivos como sal o azúcar. Su densidad calórica es considerable, aporta casi seis veces su peso en energía. De acuerdo con las tablas de composición de alimentos, el 27,1 % de la semilla corresponde a proteínas, 16,9 % a carbohidratos, 8 % a fibra y 5 % a grasas vegetales (Munyengabe et al., 2020). Las variedades cultivadas a nivel mundial presentan hábitos de crecimiento ascendentes o rastreros. El tallo principal y las ramas primarias suelen extenderse entre 0,20 y 0,70 metros, con ramificaciones herbáceas de coloración verde claro u oscuro, adaptándose a diferentes condiciones agroecológicas (Gupta et al., 2020).
En las últimas décadas, el uso intensivo de fertilizantes sintéticos ha generado impactos negativos sobre la calidad del suelo y el ambiente. Este tipo de fertilización altera la biodiversidad microbiana, modifica la estructura física del suelo y reduce su fertilidad a largo plazo, al acelerar la descomposición de la materia orgánica (Tyagi et al., 2022). Además, el exceso de nutrientes, especialmente nitratos, se filtra hacia fuentes hídricas, con contribución a la eutrofización; en algunas regiones, se ha reportado que los niveles de nitratos en el agua superan los límites seguros en un 30 a 50 % (Hina, 2024).
La aplicación excesiva de fertilizantes nitrogenados incrementa la emisión de óxidos de nitrógeno (N₂O), uno de los gases de efecto invernadero más potentes, esto agrava el cambio climático (Zhang et al., 2023). Adicionalmente, se ha documentado que los fertilizantes sintéticos pueden contener y movilizar metales pesados como arsénico, plomo y cadmio, estos se acumulan en el suelo y en los cultivos y representan un riesgo directo para la salud humana (Zeeshan et al., 2024).
En este contexto, los abonos orgánicos se presentan como una alternativa sostenible para la nutrición vegetal. Estos aportan nutrientes esenciales de manera moderada y progresiva, con reducción de la necesidad de aplicaciones frecuentes y en favor a la estabilidad de la fertilidad del suelo (Kumar, 2024). Su liberación gradual de nutrientes en la solución del suelo permite mantener un equilibrio nutricional que estimula un crecimiento saludable de los cultivos. Asimismo, actúan como fuente de energía para el microbiota edáfico, con mejoras la estructura física del suelo y el desarrollo radicular (Shaji et al., 2021).
Además de sus beneficios agronómicos, los abonos orgánicos promueven un modelo de agricultura ecológica. El empleo de microorganismos beneficiosos como bacterias, hongos y algas favorece la simbiosis con las plantas, ello incrementa la absorción de nutrientes, la resistencia a enfermedades y la tolerancia a condiciones adversas. Este enfoque optimiza el rendimiento del cultivo, y contribuye a la conservación de los recursos naturales y a la sostenibilidad de los sistemas agrícolas (Pang et al., 2023).
El uso excesivo de fertilizantes sintéticos resulta sumamente costoso y al mismo tiempo su utilización indiscriminada provoca efectos muy nocivos desde el punto de vista medioambiental y de la salud humana, mientras que la aplicación de abonos orgánicos, como los biocompost y humus de lombriz puede llegar a sustituir parcialmente o complementar este tipo de fertilización en cultivos de interés agroeconómico como el maní, con el logro de producciones sostenibles y económicamente justificables.
Además, el costo económico y social de la fertilización sintética recae con mayor crudeza sobre los productores de pequeña y mediana escala, quienes enfrentan precios crecientes de insumos externos y, al mismo tiempo, pérdidas progresivas de fertilidad en sus parcelas, lo que los atrapa en un ciclo de dependencia y endeudamiento. En contraste, los abonos orgánicos como el biocompost y el humus de lombriz ofrecen una vía para descentralizar la producción de insumos, aprovechar residuos locales y generar valor agregado en las propias fincas. Esto mejora la rentabilidad del cultivo de maní y fortalece el tejido social rural, fomenta el arraigo territorial y reduce la migración campo-ciudad. En definitiva, evaluar el efecto de estas enmiendas orgánicas sobre Arachis hypogaea L. implica también preguntarse qué modelo de agricultura se requiere para las próximas generaciones: uno dependiente de insumos externos y contaminantes, o uno resiliente, participativo y con rostro humano. Por todo ello, se busca generar conocimiento agronómico, y proporcionar evidencia científica que respalde decisiones informadas y socialmente justas en el manejo del cultivo de maní. La finalidad de la investigación es evaluar el efecto de la aplicación de BioCompost y humus de lombriz en el cultivo de Arachis hypogaea L. (maní).
Sitio de estudio
El estudio se llevó a cabo en el invernadero del Campus "La María" de la Universidad Técnica Estatal de Quevedo, ubicado geográficamente en las coordenadas 1°02´24´´ de latitud Sur y 79° 29’ 70” de longitud Oeste. A una altitud de 65 msnm en el Km 7.5 de la vía principal Quevedo-El Empalme, cantón Mocache, Provincia de Los Ríos, Ecuador.
Diseño experimental
El estudio conto con dos factores, dos abonos orgánicos y tres dosis de aplicación de los abonos y un testigo, se utilizó un Diseño Bloques completamente al Azar (BDCA) con arreglo factorial A x B + 1, con siete tratamientos y cuatros repeticiones. Se verificó el supuesto de normalidad de los datos, mediante el test de Shapiro-Wilk (1965). Las variables de respuesta fueron sometidos al correspondiente análisis de ANOVA (varianza), y se utilizó la prueba de Tukey (p≤0.05) para la comparación de las medias de los tratamientos. La tabulación de los datos se realizó en Excel 2019, mientras que el procesamiento estadístico se efectuó en el software estadístico InfoStat versión 2019.
Manejo del experimento
Una vez preparado el suelo, se procedió a sembrar de forma manual con la ayuda de un espeque, se colocó de dos semillas por hoyo, posteriormente se procedió a cubrir la semilla con el mismo suelo. El control de malezas se lo realizó manualmente, con el fin de evitar el crecimiento de plantas no deseadas, que influyan en el crecimiento y desarrollo del cultivo. La fertilización se realizó mediante la aplicación de los tratamientos, se siguió un esquema planificado de tres aplicaciones durante el ciclo del cultivo, la primera aplicación se llevó a cabo 15 días después de la siembra (DDS), con la incorporación el fertilizante al suelo en banda, a una distancia de 5 cm del tallo, para favorecer la absorción sin riesgo de afectar las raíces, la segunda aplicación se efectuó a los 35 DDS, con la distribución del abono alrededor de la base de la planta y mezclándolo superficialmente con el suelo, finalmente, la tercera aplicación se realizó a los 45 DDS, y se refuerza la nutrición en la etapa de llenado del fruto.
Para evitar el estrés hídrico en el cultivo de maní, se implementó un programa de riego con una frecuencia de tres veces por semana, la aplicación del agua se realizó de forma manual con empleo de una bomba de mochila. De ese modo se asegura una distribución homogénea en la zona radicular de las plantas, cada riego se efectuó en las horas de la mañana para minimizar la evaporación y optimizar la absorción del agua por el suelo. Para el control de plagas y enfermedades en el cultivo de maní, se aplicó ácido piroleñoso de manera foliar en diferentes etapas del desarrollo del cultivo. Las aplicaciones se realizaron con empleo también de una bomba de mochila, así se asegura una cobertura uniforme en el follaje, la frecuencia y el momento de aplicación se ajustaron según la presencia de plagas o síntomas de enfermedades, con la priorización de las fases de mayor vulnerabilidad fisiológica de la planta. La cosecha se realizó de forma manual una vez que el cultivo de maní alcanzó su madurez fisiológica, identificada por el amarillamiento del follaje y la formación completa de las vainas, esto permitió recolectar el producto en el momento óptimo, garantizando una mejor calidad y rendimiento del grano.
Los indicadores de crecimiento evaluados fueron: altura de planta días a la floración. La altura de planta se procedió a medir desde el nivel del suelo hasta el ápice de la hoja más joven en 10 plantas tomadas al azar dentro de la parcela útil de cada tratamiento, a los 30, 50 y 70 días después de la siembra (DDS), se utilizó un flexómetro (cm), posteriormente se obtuvo el respectivo promedio. Los días a la floración contó el número de días transcurrido desde la fecha de siembra hasta cuando el 50% más una de las plantas de cada parcela hubo florecido, para ello se lo realizó de manera visual con la observación que más de la mitad de las plantas de cada tratamiento ya hayan florecido.
Los indicadores de la producción comprendieron: vainas por planta, longitud de vaina (cm), granos por vaina, granos por plantas, peso de 100 el y rendimiento del cultivo. Todas las variables evaluadas se tomaron a 10 plantas seleccionadas al azar dentro de la parcela útil en cada tratamiento y repetición. Para el número de vainas por planta se determinó se procedió a contar todas las vainas por planta y se calculó el promedio. Longitud de vaina (cm) se midió la longitud de vaina al momento de la cosecha a 10 plantas de cada tratamiento evaluado, para la toma de esta variable se utilizó una cinta de medir graduada en cm y se calculó el promedio.
Para la variable granos por vaina se procedió a desgranar las vainas de maní y se hizo el conteo de cuantos granos tenía cada vaina, posterior a ello se procedió a obtener el promedio. Granos por plantas se procedió al conteo del número de semillas por plantas, se efectuó el respectivo desgrane de las vainas y se contabilizó de cuánta tenía, posteriormente se realizó el cálculo para obtener el promedio. Peso de 100 granos, de cada tratamiento se tomaron 100 semillas, con cuidado de que no presentaran daños por insectos, enfermedades o daños mecánicos y se pesaron en una balanza digital, este peso se lo determino en gramos. Para obtener el rendimiento de grano, se pesaron los granos provenientes de las hileras de plantas de cada parcela útil por tratamiento en estudio y se calculó el rendimiento en kg ha-1, utilizando la siguiente fórmula (ecuación 1):
(1)
En la tabla 1 se muestran los efectos de los tratamientos para la variable altura de planta a los 30, 40 y 70 DDS del cultivo de maní, se presentan diferencias significativas entre los tratamientos. El tratamiento humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹ obtiene los valores más altos en todas las evaluaciones con 28,88 cm, sin diferencias significativas con el tratamiento BioCompost 2000 kg ha-1 a los 30 DDS. A los 50 días el mayor crecimiento de la planta lo muestra también el tratamiento humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹ con un valor de 37,00 cm y sin diferencias significativas con el tratamiento Humus de lombriz 1500 kg ha-1, a los 70 no se observan diferencias significativas entre los tratamientos. En las tres mediciones realizadas el tratamiento de control obtiene los valores de crecimiento de la altura de la planta más bajos y sin diferencias estadísticas con el resto de los tratamientos.
Tabla 1. Altura de planta a los 30, 50 y 70 días después de la siembra (DDS).
Tratamientos | 30 DDS | 50 DDS | 70 DDS | |
Control | 21,03 d | 28,33 f | 40,20 | |
BioCompost 1000 kg ha-1 | 24,45 c | 33,53 e | 48,35 | |
BioCompost 1500 kg ha-1 | 25,15 c | 34,23 de | 48,98 | |
BioCompost 2000 kg ha-1 | 26,23 ab | 34,78 cd | 49,18 | |
Humus de lombriz 1000 kg ha-1 | 25,15 c | 35,65 bc | 49,15 | |
Humus de lombriz 1500 kg ha-1 | 25,9 b | 36,35 ab | 49,48 | |
Humus de lombriz 2000 kg ha-1 | 26,88 a | 37,00 a | 49,95 | |
Promedio | 25,24 | 34,68 | 48,42 | |
Coeficiente de Varianza (%) | 1,30 | 1,17 | 0,82 | |
Leyenda: Letras diferentes denotan diferencias significativas entre tratamientos según Tukey (p<0.05). DDS: días después de la siembra.
La variable ¨días a la floración¨ evidencia diferencias estadísticamente significativas entre los tratamientos evaluados. El tratamiento Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹ presenta la floración más temprana a los 38 días, siendo el más eficiente, le siguieron los tratamientos Humus de lombriz 1500 kg ha⁻¹ y BioCompost 2000 kg ha⁻¹, ambos con 39 días. Mientras que el tratamiento Control (sin abono) es el menos favorable y registra la floración más tardía con 44 días (Tabla 2).
Tabla 2. Días transcurridos después de la siembra a la floración.
Tratamientos | Días a la floración |
Control | 44 c |
BioCompost 1000 kg ha-1 | 41 b |
BioCompost 1500 kg ha-1 | 41 b |
BioCompost 2000 kg ha-1 | 39 a |
Humus de lombriz 1000 kg ha-1 | 42 b |
Humus de lombriz 1500 kg ha-1 | 39 a |
Humus de lombriz 2000 kg ha-1 | 38 a |
Promedio | 40,00 |
Coeficiente de Varianza (%) | 1,15 |
Leyenda: Letras diferentes denotan diferencias significativas entre tratamientos según Tukey (p<0.05). DDS: días después de la siembra.
Indicadores componentes del rendimiento
En la tabla 3 se registran los resultados estadísticos de las variables componentes del rendimiento agrícola: número de vainas por planta, longitud de vaina, número de granos por vaina, granos por planta y peso de 100 semillas. La variable número de vainas por planta muestra diferencias significativas para los tratamientos evaluados, los tratamientos, el Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹, Humus de lombriz 1500 kg ha⁻¹ y BioCompost 2000 kg ha⁻¹ alcanzan los valores más altos, con 25 vainas por planta en contraste, el tratamiento Control (sin abono) registra el menor número de con 20 vainas por planta. La longitud de vaina evidencia diferencias significativas muy similar a la variable anterior, el tratamiento Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹ obtiene el valor más alto con 4,38 cm, seguido de Humus 1500 kg ha⁻¹ y BioCompost 2000 kg ha⁻¹) sin diferencias significativas entre ellos y ambos con 4,33 cm de longitud de la vaina. El tratamiento Control (sin abono) registra la menor longitud con 3,35 cm. Mientras que el número de granos por vaina no presenta diferencias estadísticas significativas entre los tratamientos evaluados.
Tabla 3. Número de vainas por planta del cultivo de maní.
Tratamientos | Número de vainas por planta | Longitud de vaina (cm) | Número de granos por vaina | Granos por planta | Peso de 100 granos (g) |
Control | 20 c | 3,35 e | 3,00 a | 37 e | 36,50 e |
BioCompost 1000 kg ha-1 | 22 b | 3,75 d | 3,00 a | 41 d | 40,75 d |
BioCompost 1500 kg ha-1 | 23 b | 4,1 c | 4.00 a | 43 c | 42,75 c |
BioCompost 2000 kg ha-1 | 25 a | 4,33 ab | 4.00 a | 46 ab | 45,75 ab |
Humus de lombriz 1000 kg ha-1 | 23 b | 4,18 bc | 4,00 a | 41 cd | 41,50 d |
Humus de lombriz 1500 kg ha-1 | 25 a | 4,33 ab | 4.00 a | 45 b | 44,75 b |
Humus de lombriz 2000 kg ha-1 | 25 a | 4,38 a | 4 a | 47 a | 46,50 a |
Promedio | 23,00 | 4,11 | 4 | 43 | 43,07 |
Coeficiente de Variación (%) | 3,03 | 1,61 | 11,43 | 1,31 | 1,25 |
Leyenda: Letras diferentes denotan diferencias significativas entre tratamientos según Tukey (p<0.05). DDS: días después de la siembra
La variable número de granos por planta si presenta diferencias significativas entre los tratamientos evaluados. El mayor promedio se registra en el tratamiento Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹ con 46 granos por planta, sin diferencias significativas con el tratamiento BioCompost 2000 kg ha⁻¹ con 46 granos por planta. El tratamiento Control (sin abono) y BioCompost 1000 kg ha⁻¹ presentan los menores promedios con 37 y 41 granos por planta. Para a variable peso de 100 granos, se obtienen diferencias significativas entre los tratamientos evaluados, el mayor peso se alcanza en el Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹ con 46,50 g, seguido de T4 (BioCompost 2000 kg ha⁻¹) con 45,75 g y T6 (humus 1500 kg ha⁻¹) con 44,75 g y el menor valor es registrado en el Control (sin abono) con 36,50 g.
El rendimiento del cultivo (Tabla 4) evaluado en kg ha-1 se muestran diferencias significativas, el mayor rendimiento se obtiene con Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹, con alcance de 3255,75 kg ha⁻¹, con diferencias significativas con los tratamientos BioCompost 2000 kg ha⁻¹con 3022,75 kg ha⁻¹, y Humus de lombriz 1500 kg ha⁻¹ con 3018,25 kg ha⁻¹. Por el contrario, el menor rendimiento se presenta en el Control (sin abono) con 1771,50 kg ha⁻¹.
Tabla 4. Rendimiento del cultivo de maní.
Descripción | Rendimiento (kg ha-1) |
Control | 1771,50 d |
BioCompost 1000 kg ha-1 | 2536,75 c |
BioCompost 1500 kg ha-1 | 2947,00 b |
BioCompost 2000 kg ha-1 | 3022,75 b |
Humus de lombriz 1000 kg ha-1 | 2619,25 c |
Humus de lombriz 1500 kg ha-1 | 3018,25 b |
Humus de lombriz 2000 kg ha-1 | 3255,75 a |
Promedio | 2805,92 |
Coeficiente de Varianza (%) | 1,48 |
Leyenda: Letras diferentes denotan diferencias significativas entre tratamientos según Tukey (p<0.05). DDS: días después de la siembra
Discusión
El uso de abonos orgánicos se ha consolidado como una práctica esencial para mejorar la fertilidad del suelo de manera natural, con la reducción la dependencia de insumos sintéticos y la preservación de la biodiversidad edáfica. Badagliacca et al. (2024), mencionan que los abonos orgánicos son una herramienta valiosa para mejorar la sostenibilidad agrícola, ofrecen beneficios significativos en términos de productividad de cultivos, salud del suelo y reducción de impactos ambientales. La presente investigación se basa en el uso de BioCompost y Humus de lombriz con diferentes dosis de aplicación al cultivo del maní en el cultivo de maní, se encuentran datos que evidencian un efecto significativo sobre las variables de crecimiento y el rendimiento del cultivo.
En cuanto a variables de crecimiento, el Humus de lombriz a 2000 kg ha-1 muestra los mayores valores de altura a los 30 y 50 después de la siembra, estos resultados coinciden con lo descrito por Aráujo y Colombo (2021) quienes mencionan que el humus de lombriz es rico en nutrientes esenciales, para el crecimiento de las plantas, con la inclusión de nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, hierro, cobre y boro, estos nutrientes son fácilmente asimilables por las plantas, lo que mejora su desarrollo y productividad. En la investigación efectuada por Vega (2016) reporta que el tratamiento con humus de Lombriz que presenta uno de los promedios más altos en altura de planta de maní con un promedio de 30,22 cm, que coincide con los hallazgos efectuados en esta investigación.
Zhang et al. (2023) mencionan que la adición de fertilizantes orgánicos puede aumentar la tasa fotosintética neta y la cantidad de nódulos radiculares, es crucial para el desarrollo temprano del maní. Esta afirmación respalda el resultado obtenido en cuanto a los días a la floración que resultan superiores con el tratamiento de Humus de lombriz a 2000 kg ha-1, ello evidencia que la mayor dosis de los abonos orgánicos es el tratamiento donde las plantas florecen primero en menor tiempo. También en el número de vainas por planta se presentan los mejores resultados con el Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹, Humus 1500 kg ha⁻¹ y BioCompost 2000 kg ha⁻¹. Al respecto, Alfandi et al. (2019) en su investigación con aplicación de fertilizantes orgánicos líquidos determinan que la concentración de fertilizante orgánico influye en el número vainas llena, peso de las vainas frescas y secas por parcela.
Para las variables de longitud de vainas, granos por vaina, granos por planta el Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹ ha mostrado alcanzar los más altos promedios de entre los tratamientos. Estos resultados de apoyan en lo señalado por Galib et al. (2024) en su investigación determinan que la combinación de fertilizantes orgánicos con una reducción del 25% de fertilizantes nitrogenados convencionales ayuda en un aumento de la tasa fotosintética neta. Estos datos muestran que el humus de lombriz mejora el desarrollo del cultivo, la investigación efectuada por Benálcazar y Pilatasig (2022) indican que el tratamiento con humus de lombriz en cultivo de moringa alcanza los mejores promedios en diversas variables de crecimiento.
Las variables el peso de 100 granos el Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹ se muestra superior con un peso de 46,50 gramos, seguido por el BioCompost 2000 kg ha-1 por lo que estos tratamientos muestran resultados favorables en la calidad y rendimiento del cultivo. Los hallazgos se contrastan con Abdullah y Khalaf (2023) quienes mencionan que el peso de 100 granos es un indicador crucial de la calidad de las semillas, con influencia tanto por factores genéticos como ambientales, semillas más grandes y uniformes tienden a mejorar la germinación y el rendimiento del cultivo, siendo un factor clave en la producción agrícola eficiente.
El mayor rendimiento alcanzado es de 3255,75 Kg ha-1 lo obtiene el Humus de lombriz a 2000 kg ha⁻¹, estos datos concuerdan con lo mencionado por Doménico (2019) al referir que el humus de lombriz mejora la estructura del suelo, con aumento de la aireación y la absorción de nutrientes esenciales como el nitrógeno, lo que resulta en un incremento en la producción y calidad de los cultivos. Huerta et al. (2024) en su investigación efectuada para evaluar la productividad con aplicación de fertilizantes orgánicos se encuentra que la aplicación de humus de lombriz a 3,23 kg/m² resulta en un rendimiento de 2355,25 kg/ha, mientras que el estiércol bovino alcanza 2176,33 kg/ha; esto sustenta lo señalado por Soplin et al. (2016), quien afirma que el humus de lombriz actúa como una enmienda orgánica eficaz en suelos degradados e infértiles, con una contribución significativamente al incremento del rendimiento del cultivo. Siendo similar a lo determinado en esta investigación, pues el tratamiento con mayor dosis de aplicación de humus de lombriz presenta los mejores resultados.
Estos hallazgos trascienden el ámbito estrictamente agronómico y adquieren una dimensión social profunda, especialmente en regiones donde el maní constituye un cultivo de subsistencia y comercialización para pequeños productores. El incremento de 1484 kg ha⁻¹ entre el control y el tratamiento con humus de lombriz 2000 kg ha⁻¹ no es una cifra abstracta: en términos prácticos, significa que una familia agricultora puede prácticamente duplicar su cosecha sin depender de fertilizantes sintéticos de alto costo y con frecuencia inaccesibles en los mercados locales. Esta ganancia en productividad se traduce en mayores ingresos, mejor capacidad de ahorro y una reducción tangible de la vulnerabilidad económica frente a fluctuaciones de precios o eventos climáticos adversos. Además, al tratarse de insumos que pueden producirse en la propia finca mediante lombricultura o compostaje de residuos orgánicos, el humus de lombriz y el biocompost rompen el círculo de dependencia tecnológica y financiera que imponen los insumos externos, ello fortalece la autonomía y resiliencia de las comunidades rurales.
Se evidencia que la aplicación de humus de lombriz y biocompost en dosis de 2000 kg ha⁻¹ mejora significativamente el crecimiento, la floración y el rendimiento del cultivo de maní, con incrementos de hasta un 84 % en comparación con el control. Sin embargo, su relevancia trasciende lo agronómico: al ofrecer una alternativa accesible y sostenible a los fertilizantes sintéticos, estos abonos orgánicos promueven la autonomía económica de los pequeños productores, reducen la exposición a contaminantes tóxicos y protegen la salud de las comunidades consumidoras. Por tanto, la transición hacia un manejo orgánico del cultivo de maní una decisión técnica recomendable y una apuesta estratégica por una agricultura más justa, resiliente y socialmente responsable, alineada con los principios de la soberanía alimentaria y la sostenibilidad integral.
Abdullah, S. A., & Khalaf, A. S. (2023). Effect of seed size and seeding rates on yield attributes of triticale var. Admiral. Iraqi Journal of Agricultural Sciences, 54(3), 820–836. https://doi.org/10.36103/ijas.v54i3.1766
Alfandi, A., Wahyuni, S., & Nisa, W. (2019). Effect of Rhizobium inoculum and liquid organic fertilizer on growth and yield of peanut (Arachis hypogaea L.) cv. Takar-2. IOP Conference Series: Earth and Environmental Science, 391(1), 012004. https://doi.org/10.1088/1755-1315/391/1/012004
Aráujo De Almeida, M., & Colombo, R. (2021). Construction of green roofs via using substrates made from humus and green coconut fiber or sugarcane bagasse. Sustainable Chemistry and Pharmacy, 22, 100477. https://doi.org/10.1016/j.scp.2021.100477
Badagliacca, G., Testa, G., La Malfa, S., Cafaro, V., Lo Presti, E., & Monti, M. (2024). Organic fertilizers and biowaste for sustainable soil management to support crops and control greenhouse gas emissions in Mediterranean agroecosystems: A review. Horticulturae, 10(5), 427. https://doi.org/10.3390/horticulturae10050427
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Conflicto de intereses:
Los autores declaran no tener conflictos de intereses.
Contribución de los autores
Autor | Roles |
Marisol Rivero Herrada | Encargado de: Redacción-Revisión, Conceptualización y Metodología |
Juan José Reyes-Pérez | Encargado de: Escritura – borrador original, Adquisición de financiación Validación y Análisis Formal |
Victoria Marín Cuevas | Encargado de: Curación de datos, Software, Metodología, Redacción – Revisión y Edición |
Bryan Joe Manzo Castro | Encargado de: Supervisión, Validación y Visualización |
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